martes, abril 16, 2013

¡Vamos a IKEA y luego quejémonos!

El otro día leí algo así: 

"Si no tienes la culpa, no te puedes responsabilizar y si no te responsabilizas, no puedes cambiar la cosas y si no puedes cambiar las cosas eres una víctima" 

Creo que mi mente ha adaptado la frase a mis criterios, pues cuando la leí no estaba del todo de acuerdo y ahora me parece de lo más acertada. Tengo que buscar la cita original y nombrar a quien la dijo.

A lo que voy, empiezo a estar un poco cansada de los lamentos de la gente, de la indignación y de las quejas. Con esto no digo que no debamos denunciar todas las cosas con las que no estemos de acuerdo, pero denunciar conlleva todo un esfuerzo de búsqueda, información. etc. que una conversación de bar, tienda, gimnasio o pasillo no exige.

Ese esfuerzo es el que nos hace falta para hacer las cosas de otra manera.

Si te quedas sin trabajo, cobras el paro y te quejas en el bar quejándote de la corrupción de la clase política, de la extorsión de las empresas, de lo cómoda y egoísta de la gente y de lo molestos que son los ruidos de la carretera de al lado de tu casa y no haces nada más que quejarte, ERES UNA VÍCTIMA.
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¡Pobrecitxs míxs! debería decir en un alarde de demagogia  falsamente llamada solidaridad, compasión o como se la quiera llamar. Pero no, estoy harta de ser políticamente correcta (si es que alguna vez lo he sido) y reproduzco la frase inicial:

"Si no tienes la culpa, no te puedes responsabilizar y si no te responabilizas, no puedes cambiar las cosas y si no puedes cambiar las cosas eres una víctima" 

Vamos a buscar ejemplos de culpables del aumento de la tasa de paro:

La empresa IKEA se instala en alguna ciudad. Como queremos tener unas casas súper bonitas a lo revista de decoración que la misma marca IKEA nos vende en las mismas revistas que nosotrxs elegimos comprar, nos va estupendo poder comprar unos muebles y accesorios low-cost para tener unas casas 'monas'.

Cada vez que compramos algo en IKEA, cogemos el coche para desplazarnos hasta algún sitio recóndito donde han tenido espacio para instalar el edificio. Así, en lugar de pasearnos por el centro de nuestras ciudades o pueblos tomando algo en el local de toda la vida y haciendo pequeñas compras en diferentes establecimientos locales. Pasamos a comer, beber y comprar la alimentación en IKEA, además de 'perder' el tiempo haciendo cola en la caja y quejándonos del poco tiempo libre que tenemos para aprender a hacer nuestra manta con aguja y lanas o con una máquina de coser o para educar a nuestrxs hijxs o atender a nuestras personas dependientes.

¿Y qué tiene esto que ver con el paro?

Pues que Pepe, el del bar de toda la vida ya no tiene clientela, casi toda la gente está en el IKEA. Las pequeñas tiendecitas tampoco. Así que han tenido que ir cerrando y buscar trabajo en IKEA que sólo tiene trabajo para las 200 personas que ya tiene contratadas.

IKEA con ayudas del estado 'dinamiza' una nueva zona geográfica con la creación de 200 empleos y a cambio 'empobrece' la riqueza comercial de los centros de las ciudades reduciendo la actividad de pequeños comercios y obligando el cierre a otros.

Según la Dirección General de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, las PYMES ocupaban en 2011 cerca de un 60% de la población trabajadora. En particular, un 20% trabajan en pequeñas empresas (de 10 a 49 personas asalariadas) y un 37% en micro-empresas (de 0 a 9).

Elaboración propia a partir de los datos publicados en Retrato de las PYMES 2012 de la Subdirección General de Apoyo a la PYME


Así que la próxima vez que compres en IKEA, Eroski, Zara, Decathlon, Carrefour, Mercadona, Mango o cualquier otra empresa gigante con precios baratos, pregúntate cuántos puestos de trabajo estás condenando y en el caso en que tú seas una de esas personas sin empleo, empieza a pensar qué sabes hacer y cómo puedes venderlo, cambiarlo o hacerlo para sobrevivir sin tener que depender de ese sistema que nos hemos cargado entre todxs.

Y repito, entre todxs, todxs tenemos la culpa. ¿Quien ha hecho horas extras y ha ahorrado el dinero ganado para momentos en los que no hubiese trabajo? Os recuerdo que las horas extras, son extras, con eso no podemos financiar cosas futuras ni pensar que vamos a vivir de horas extraordinarias el resto de nuestras vidas.

Con esto no exculpo a nadie, las grandes empresas sólo ven el corto plazo y no entienden de generar bienestar. No entienden que lucrarse y presionar a la clase política para recibir ayudas en forma de buenas vías de acceso a sus centros comerciales o en forma de burocracia excesiva sólo asumible por departamentos de administración y legales de grandes empresas, generan tal impacto social y económico, que cuando todxs sus consumidorxs se queden sin empleo y no puedan comprar, tendrán que irse al desierto del Sahara a venderle a los granos de arena o a Marte, pues este modelo capitalista lo único que puede hacer es destruir allá donde vaya.

Y de la clase política, ¿qué decir que no se halla dicho ya? ¿Que son una banda de irresponsables por no hacer bien su trabajo y sólo pensar en el ánimo de lucro personal? ¿Que además se benefician de su situación de poder para librarse de sus responsabilidades y extorsionar más?

Pues nada, que me vuelvo a mis citas que dejo al final y a llamar a las responsabilidades que cada cual considere que quiere asumir. Bueno siempre existe la opción de quedarse como víctima...

Pero si decides ser víctima, por lo menos, deja de romper el silencio con palabras vacías y destructivas. Si decides no serlo, ¡actúa!, ya sea denunciando, creando cosas nuevas o informándote de posibles alternativas.

"Que tus palabras sean más importantes que el silencio que rompes" (creo que es un proverbio hindú)

y de otro proverbio chino:

"Si tu problema tiene solución, ¿para qué preocuparse?
Si tienes un problema y no tiene solución, ¿para qué preocuparse?"

3 comentarios:

Víctor Crespo (Dialogotomía) dijo...

Elemental y de clara deducción, pero creo que en estos momentos los padres ya no enseñan a sus hijos a deducir sino a consumir y como es más fácil consumir en estos sitios, pues allí vamos. Directos al hoyo de la esclavitud.
Pensar, hoy día, es sinónimo de amargado social. Casi mejor me inoculo del mismo virus.
No hay nada que hacer, salvo ver hacia dónde se escora el barco para poner pies en polvorosa.

Cris Pérez-Vàzquez dijo...

¿Sabes qué Víctor?

Las deducciones más claras y elementales si van en contra del pensamiento mayoritario, al y como dices, te convierten en una amargada social y no existen.

Un colega ha colgado un dibujo del recorrido de los sistemas de transporte y su evolución en el tiempo. Me parece un dibujo con una crítica brutal, pero estoy convencida de que si lo comparto, habrá gente que ni lo entenderá...

¡Qué amargura!!!

Cris Pérez-Vàzquez dijo...

Encontré la cita original:

"Si nunca es nuestra culpa, no podemos responsabilizarnos de ello. Si no podemos responsabilizarnos de ello, siempre seremos la víctima"

Richard Bach