miércoles, noviembre 11, 2009

Climate change is transforming global politics

Nick Dearden, Director Jubilee Debt Campaign

Climate debt’ questions a global free market system which has pushed many developing countries into high carbon pathways that they now need to find a way out of.

Through enormous debt burdens, through aid and lending and through trade rules, rich countries and their spokesmen in the IMF and World Bank have forced policies on developing countries which have created carbon addiction. These policies have led to more oil and coal being dug up, more trees being chopped down, more food being grown on massive farms to export to the West, more dependency on fossil fuels for electricity needs.

Indonesia (...) liberalised investment regulations, allowing foreign companies to become key players in the destruction of forests and export of timber.

Meanwhile, Nicaragua faced demands to privatise its electricity sector as a condition of receiving debt relief from the IMF and World Bank. Short-term this actually reduced Nicaragua’s carbon emissions – in the most regressive way possible – by increasing the average electricity bill by 100-400% and pricing the poor out of the market. But long-term it has increased the country’s fossil fuel addiction, because private companies are far less likely to put in the investment needed to create a renewable energy base.

Since the mid-1990s, the proportion of Nicaragua’s electricity coming from oil has increased from 55% to over 70%, while electricity from renewables has fallen. In contrast, Nicaragua’s neighbour Costa Rica has maintained a public, not-for-profit electricity system and the country gets 94% of its electricity from renewable sources.

Likewise, Ecuador has massively extended its oil production over the last 20 years, with the IMF seeing oil as a key way of Ecuador repaying its mountain of debt, itself based on loans irresponsibly lent to its military junta in the 1970s. This oil has done little for Ecuador – the IMF demanded 70% of oil revenues be earmarked for debt servicing, and no more than 10% for social spending. When current President Correa increased the proportion flowing into the social sector IMF loans were cancelled.

The examples go on, adding to the rich world’s ‘climate debt’, which we need to pay to enable developing countries to rid themselves of poverty, but in a less carbon-intensive way then we did. (...)

But the rich world fails to understand that climate change will not be solved by throwing a few loans the way of the starving and destitute. Indeed their solution is an avalanche of new loans to developing countries who are already repaying debts at a rate of 5 times what they receive in aid every year. (...)

Of course the concept of climate debt scares many – the same vested interests referred to earlier. (...) Certainly it implies fundamental changes in the global economy, radical redistribution of the world’s resources.

But the alternative is not ‘merely’ the continuation of gross inequality and shameful levels of poverty in a world rich in resources. It is the ability of all of us to inhabit our planet.

domingo, noviembre 08, 2009

Otra salida de la crisis es posible - FSM

Manifiesto de la Asamblea de Movimientos del FSM en Madrid

(...) La crisis de estos últimos años es la última expresión de un sistema socialmente injusto y destructor del planeta: “Estamos ante una crisis global provocada por el capitalismo, que no tiene salida dentro de este sistema” (FSM de Belén, Brasil, 2009).

Bajo la dictadura de las finanzas y las políticas neoliberales, la mayoría de la población mundial ha sido y es víctima de la explotación económica y la marginación política. En Europa y en España la globalización capitalista afecta a todos los ámbitos de nuestra vida y nos hace rehenes y cómplices de un sistema injusto y un modelo de desarrollo no sostenible que provocan deuda externa, esquilmación de recursos naturales, cambio climático irreversible y exclusión, represión y xenofobia hacia los sectores sociales más frágiles o más críticos, que con frecuencia son criminalizados, perseguidos y encerrados (caso de los CIES).

La violencia establecida y la manipulación mediática, en sus múltiples manifestaciones, se han normalizado y el bipartidismo a golpe publicitario impide la participación directa de la ciudadanía en el espacio público. La disolución de la frontera entre la política y los negocios refuerza la corrupción tanto de empresarios como de políticos, mientras la televisión y los principales periódicos contribuyen a adormecer las conciencias, silenciando el dolor de las víctimas y las voces de quienes exigen justicia.

En su condición de sometidas al sistema patriarcal y al capitalista, las mujeres padecen doble discriminación (triple entre las inmigrantes). Sufren violencia psicológica, física y sexual, existiendo para ellas un “techo de cristal” que las discrimina, les quita autonomía sobre su propio cuerpo (resistencias a la ley del aborto) y las relega a empleos menos cualificados y peor pagados, cargando con la mayor parte del trabajo en el hogar, la educación de los hijos y los cuidados a personas dependientes.

La respuesta oficial no sirve: más de lo mismo

Desde los poderes establecidos (cumbres del G-20 en Washington, Londres y Pittsburg, Foro de Davos, lobby europeo ERT, grandes medios de comunicación…) se repite machaconamente que la crisis es pasajera y básicamente financiera. Su salida de la crisis consiste en recuperar el modelo de crecimiento de años anteriores, lo que pasa por reactivar la espiral del crédito y de los negocios privados a costa de los trabajadores, mantener un modelo de crecimiento insostenible y seguir apostando por una rígida jerarquización en las relaciones Norte-Sur. Nosotr@s no estamos de acuerdo. La crisis es sistémica y global: de valores, política, económica, alimentaria y ecológica a escala planetaria.

Los gobiernos de los países ricos –incluida España- han aportado inmediatamente billones de euros para salvar a la banca privada y a las grandes empresas en crisis; en cambio, no consideran como objetivo inaplazable la desnutrición crónica de más de mil millones de seres humanos en los países del Sur.

Las empresas capitalistas, que acumularon en España inmensos beneficios en la década anterior sobre la base del estancamiento de los salarios y los contratos precarios de sus trabajadores, no dudan ahora en prescindir de ellos y en un solo año han destruido 1,5 millones de empleos. En más de un millón de hogares todos sus miembros activos están en paro lo que ha incrementado el número de personas indigentes y sin techo.

Los responsables políticos, en lugar de promover medidas de reparto del empleo y control de los beneficios, aplican parches que no se dirigen a la raíz de los problemas (como los recientes 420 euros a los parados que han agotado su prestación a partir del 1 de enero de 2009).

La banca privada y las cajas de ahorros –con la complicidad del Banco de España y demás poderes públicos- ganaron dinero a espuertas con las hipotecas en años anteriores y ahora son inflexibles con los deudores que no pueden pagar, muchos de ellos en paro (59.000 embargos en 2008).

(...)

Nuestras alternativas

Para salir de la crisis, exigimos y nos comprometemos a trabajar por:

- La depuración de responsabilidades empresariales y políticas que la han favorecido, a la vez que reclamamos alternativas que vayan al fondo del problema y que permitan construir nuevas formas de producción, de consumo y de política económica en el medio y largo plazo.

- Una economía social y cooperativa, orientada a satisfacer las necesidades de la población, no a la búsqueda del beneficio.

- Una producción y consumo responsables, compatibles con el cuidado del medio ambiente, la biodiversidad y el necesario respeto a los límites de un planeta sobreexplotado. Defender la soberanía alimentaria y la no privatización del agua y de los recursos energéticos y minerales básicos.

- Una banca pública bajo control social que sea parte de los servicios públicos esenciales como la educación, la sanidad, la vivienda o las diversas formas de protección social. Hay que poner freno a los procesos de privatización en marcha y promover una gestión participativa de los recursos públicos (presupuestos participativos y demás iniciativas en ese sentido).

- Un sistema fiscal progresivo que grave enérgicamente las ganancias del capital, las rentas y patrimonios más altos y el consumo de productos de lujo; que castigue duramente el fraude fiscal, los depósitos en paraísos fiscales y cualquier otra forma, abierta o encubierta, de evasión de impuestos o de trato privilegiado a los más ricos (como las SICAV).

- Frente al desempleo y los despidos masivos en coyunturas de crisis, una drástica reducción de la jornada laboral y reparto del trabajo. La clase asalariada no tiene por qué pagar la crisis que provocan los capitalistas.

- Una renta básica universal no condicionada que podría financiarse con un impuesto a las rentas más altas y mediante una reducción drástica de los gastos militares (actualmente diez veces mayores que toda la Ayuda al desarrollo).

- Una democracia más real a todos los niveles, basada en la justicia social y de género, y en la igualdad de derechos sin discriminación para el conjunto de la población mundial –“ningún ser humano es ilegal”- y nuevas fórmulas de organización internacional donde todos los pueblos de la tierra tengan el mismo peso político (...)

(...)“Otra salida de la crisis es posible”. Este es el lema consensuado para el décimo aniversario del FSM, que será descentralizado en todo el mundo en 2010 y que en Madrid lo celebraremos en el mes de enero (más información en www.forumsocialmundial.org.br y www.fsm09madrid.org).


Manifiesto completo

miércoles, noviembre 04, 2009

"una màquina es pot controlar; un sistema viu, d'acord amb una visió sistèmica de la vida, només es pot perturbar"

Capra, 2002

lunes, octubre 26, 2009

Carmín para gustar a todo el mundo

43'15" El Planeta Libre

- ¿Puedo ver lo que hay dentro de su bolso?

- ¿En el bolso? Sí, sí, claro.

- Es que tengo curiosidad por saber qué hay dentro

- No hay problema
Esto es para abrir las casas

- ¿Y esto? ¿Qué es esto?

- Es una barra de carmín

- ¡Ah! ¿Y para qué sirve?

- Para ponérselo en los labios. Así.

- ¡Vaya...! En los labios... ¿es un medicamento?

- No, no es un medicamento. Es para parecer bonita.

- Vaya...

- Para estar sexy

- ¿Sexy?

- Sí, bueno... Para gustar

- ¡Ah! ¿A quien?

- Pues a todo el mundo

- Eso debe de ser difícil

- Para que te quieran

- ¡Ah! Ya entiendo, una especie de medicamento que sirve para que todo el mundo te quiera

- Bueno, no es exactamente eso. Es...

- y si no se lo pone, nadie la querrá, ¿verdad?

- sí, sí, no es eso. Pero...
Es difícil de explicar

- ¿Qué he dicho algo que la ha puesto triste?

- No, no, no es nada

- ¿Y esto?

- Son fotos

- Este es Max, mis padres y los niños

- ¡Ah! Son las personas que usted quiere
Y entonces, ¿por qué no llevan carmín?

Cooperatives o grups de consum agroecològic

Les cooperatives o grups de consum agroecològic són una estratègia de transformació social que permeten crear noves relacions entre productores i consumidores.

Amb la idea de dependre menys de l'economia capitalista, ha sorgit el projecte de crear una cooperativa d'auto-producció i consum agroecològic on les tasques assumides per les persones sòcies anéssin més enllà de la gestió de les compres i fer la permanència o torn per preparar les cistelles. I si fóssim totes qui ens repartíssim les tasques de l'hort? Dedicaríem un matí o tarda cada quinze dies per produir el nostre aliment i no haver-lo de vincular als diners? I si no sabem cultivar però tenim ganes d'aprendre'n? I si resulta que hi ha unes terres cedides i algú que coneix el camp i la producció ecològica? I si no tinguéssim tot això, ho podríem aconseguir? Podríem arribar a autogestionar la nostra alimentacio i contribuir a la sobirania alimentària des d'avui mateix?? Si tens ganes de pensar com i impulsar el projecte,pots venir a la reunió, i si t'interessa però no pots venir, podem parlar-ne o si vols pots anar-ho seguint virtualment!