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viernes, enero 16, 2015

Actúa con cuidados. Transforma la realidad. Pistas para un modelo de vida sostenible


En la actualidad vivimos en sociedades con entornos contaminados, donde comemos alimentos manipulados genéticamente y abonados con productos químicos, donde no tenemos tiempo para cuidar a las personas que queremos.

Viajamos cada día mucho tiempo para llegar a nuestro empleo, tomamos medicamentos para controlar nuestra ansiedad; pagamos hasta para que los niños y niñas jueguen y gran parte de la población vive endeudada con los bancos.

lunes, septiembre 01, 2014

Enfermedades raras, investigación e hipocresía

Sabía que el rebomborio de la Esclerosis Lateral Miotrófica (ELA) acabaría salpicándome y llevo días inquieta ante tanta solidaridad por parte de presidentxs, dirigentes de empresas y personajes famosos. Me parece estupendo que esta enfermedad esté teniendo todo este apoyo. Pero me preocupa más que entre un 6-8% (1) de la población Europea sean pacientes de enfermedades denominadas raras o huérfanas y que cada vez los recursos destinados a la investigación y el apoyo de la sanidad sean cada vez más exiguos y dependan de donativos y solidaridad. Me preocupa toda aquella población que ni siquiera puede ser diagnosticada de enfermedad rara y que no recibe ningún apoyo popular ni institucional. Eso me preocupa. 



martes, junio 12, 2012

Gandhi

De Gandhi

Ayúdame a decir la verdad delante de las personas fuertes
y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de las débiles.

Si me das fortuna, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Si me das humildad, no me quites la dignidad.

jueves, octubre 06, 2011

Obligación de desobediencia pacífica a la ley

De Petra Kelly en el Bundestag (1983)

"Todo poder estatal es relativo. Si se entiende la obediencia como elemento de convivencia, la lealtad tiene sus límites allí donde se pone en juego el bien de la comunidad. El sí al Estado es siempre un sí condicionado. La constatación innegable de la injusticia de un mandato es criterio decisivo para la oposición a determinadas prescripciones de la autoridad estatal. [...] La cuestión decisiva es que las leyes del Estado no son leyes absolutas... En determinados casos, en los que están en juego cuestiones de gran relevancia moral, la desobediencia pacífica a la ley, acompañada de determinadas medidas de precaución que ayudan a mantener el respeto a la institución del derecho, no sólo es legítima, sino que se convierte en una obligación de conciencia"

¿Qué significa el trabajo del hogar en el capitalismo?

De Maria Mies (2005) - completo

Nosotras (Maria Mies, Claudia von Werholf y Verónica Bennholdt-Thomsen) reconocíamos que en el capitalismo este trabajo no podía ser pagado, por que si lo fuera, el modelo de acumulación colapsaría. Esto no significa que esto acabaría con el capitalismo, como algunos creyeron, pero definitivamente sería mucho mas costoso, que todo el trabajo que se realiza en el hogar fuera retribuido, llevar y criar a los niños, reproducir al hombre-como se decía en ese tiempo- cuidar de los ancianos y a los enfermos. Si este fuera un trabajo remunerado tendría que ser pagado como cualquier otro trabajo, y sería imposible pagar por él, esto alteraría fundamentalmente todo el modelo capitalista.

Así que llegamos al concepto -que no nos pertenece realmente, de que si la subsistencia es un concepto antiguo- eso que llamamos Producción de vida es realmente necesario como un pre-requisito de cualquier trabajo remunerado. En ese momento concluimos que sin trabajo de subsistencia, no habría trabajo remunerado. Aun sin trabajo remunerado, existe todavía trabajo de subsistencia: es un pre requisito permanente en todo tipo de vida, y en todo tipo de trabajo - en el que hay que encargarse de la comida, el cuidado de la casa y las preocupaciones diarias. Este trabajo es extremadamente valioso, pero nunca es remunerado monetariamente. Este es el punto donde vimos esta conexión. Y también observamos que además el trabajo del hogar no es el único tipo de trabajo que es explotado prácticamente sin ningún costo para el capitalismo. Existe un trabajo similar entre los pequeños campesinos que en cualquier parte del mundo trabajan por su propia subsistencia. Ellos venden cosas en el mercado, pero nos son trabajadores asalariados. Y lo que es interesante sobre esto es que están tan ausentes como las mujeres lo son en el producto bruto interno o en el producto bruto nacional. Ellos no cuentan, como describió Marilyn Waring una mujer de Nueva Zelanda en "If women counted" que pasaría si las mujeres contaran? un libro muy interesante. En tercer lugar descubrimos, que el trabajo de los pequeños campesinos también tiene que ver con el trabajo del hogar y los dos están relacionados con el trabajo en las colonias. (...) si países enteros no hubieran sido explotados como colonias durante largos periodos de tiempo, no existiría el capitalismo. Y si fueran tratados equitativamente hoy en día, todo el trabajo en las "colonias" (...) entonces no habría mucho que acumular. Y esta es la razón por la que nosotras llamamos a estas relaciones: relaciones coloniales. La relación hombre-mujer es colonial, la relación entre el pequeño campesino y la industria también es colonial y naturalmente las relaciones coloniales entre metrópolis y colonias son definitivamente coloniales.

martes, septiembre 01, 2009

¿Qué pasaría si un día despertamos?

¿Qué pasaría si un día despertamos dándonos cuenta de que somos mayoría?

¿Qué pasaría si de pronto una injusticia, solo una, es repudiada por todos, todos que somos todos, no unos no no algunos, sino todos?

¿Qué pasaría si en vez de seguir divididos nos multiplicamos, nos sumamos y restamos al enemigo que interrumpe nuestro paso?

¿Qué pasaría si nos organizáramos y al mismo tiempo enfrentáramos sin armas, en silencio, en multitudes, en millones de miradas la cara de los opresores, sin vivas, sin aplauso, sin sonrisas, sin palmadas en los hombros, sin canciones partidistas, sin cánticos?

¿Qué pasaría si yo pidiese por ti que estás tan lejos y tú por mí que estoy tan lejos y ambos por las otras personas que está muy lejos y las otras personas por nosotros aunque estemos lejos?

¿Qué pasaría si el grito de un continente fuese el grito de todos los continentes? ¿Qué pasaría si pusiésemos el cuerpo en vez de lamentarnos?

¿Qué pasaría si rompemos las fronteras y avanzamos, y avanzamos, y avanzamos y avanzamos?

¿Qué pasaría si quemamos todas las banderas para tener una sola, la nuestra, la de todos, o mejor ninguna porque no la necesitamos?

¿Qué pasaría si de pronto dejamos de ser patriotas para ser humanos? ¿No sé... me pregunto yo, qué pasaría

miércoles, noviembre 26, 2008

Agentes emocionantes del cambio que suman

Un compañero del Máster de la Cátedra UNESCO de Sostenibilidad intervino en un momento en el cual toda la clase desesperaba ante los informes Meadows y la poca esperanza que nos aportan otros estudios.. A mi me ayudó para recobrar las fuerzas para seguir con la lucha hacia un mundo más sostenible, aunque tenga que renunciar a muchas cosas. Este es su comentario:

Para muchos nos es difícil asumir compromisos. Probablemente porque pensamos que "salvar el mundo" es una tarea infinita y al ver al futuro como algo fantasmal preferimos detenernos.

En los países en vías de desarrollo, según cifras del 2002, de todos los jóvenes con DNI, sólo el 0.4% puede acceder a una educación superior, frente al 50% que se daría en países desarrollados. Por tanto, el recibir una formación universitaria, realmente, es un privilegio. Yo al estar en este espacio de formación lo siento así.

En el mundo se dan innumerables reuniones, foros, congresos, másters…en fin, diversos momentos en el que se analizan "la problemática, retos y perspectivas" de algo y la conclusión casi general es que "los países desarrollados", "los ricos", "los otros" son los que tienen que hacer algo. Recuerdo que cuando debatíamos un tema X en un grupo eclesial, se mencionó que algunos empresarios cuentan con más dinero que varios países pobres, ante lo cual uno de los líderes dijo "¿amigos, acaso ven a Bill Gates en esta sala?, si él estuviera, probablemente le daríamos a conocer nuestras ideas, pero aquí y ahora estamos nosotros, así que hablemos de nosotros, asumamos un compromiso realista y hagámoslo…". En verdad, ¿cómo nos situamos nosotros en esta realidad concreta? ¿No somos los que estamos discutiendo el tema y debemos también buscar una salida? A veces creemos que estamos por encima del mundo, decimos y hacemos cosas como si no fuéramos parte de él.

Cuando me referí a que nosotros somos la esperanza, es porque detrás de cada uno de nosotros, aparte la larga fila que no pudo ingresar, existe mucha gente que espera resultados de nosotros: nuestra familia, nuestros amigos, la sociedad. Tuve la oportunidad de presenciar algunas audiencias de la CVR (http://www.cverdad.org.pe) en el 2002, en los que madres campesinas quechua hablantes relataban el dolor de habérseles arrebatado a hijos y esposos. Para estas personas, así hayan pasado 20 años, su dolor es un presente permanente. Lo que me impactó fue cómo ponían "sus esperanzas" en nosotros, dirigían su mirada y nos decían "ustedes son nuestra esperanza para que nunca más ocurra violencia, hambre o sufrimiento...", "jóvenes, nosotros confiamos en ustedes, ustedes están para cambiar nuestro país, no se vayan, y si se van, regresen…"

Cris, tú dices bien al mencionar la naturaleza de la telaraña del capitalismo, pero es que no solo es difícil salir de allí, creo que en el fondo no queremos. Nos falta comprender nuestra propia identidad como un proceso relacional evolutivo, crecemos en relación con…, al no re-conocernos ocasionamos una ruptura. Por otro lado, es necesario comprender que hay etapas y procesos que nunca terminamos de construir. Y como todo equilibrio difícil e establecerse, a veces creemos haber logrado algo y nos estancamos. Creo que el ser esperanza también pasa por saber cómo somos y aceptarnos con un signo positivo, en el sentido que valemos. Así, dejaremos los diferentes escudos que empleamos para excusarnos de cuando en cuando.

Finalmente, voy a tomar frases de algunos de nuestros profesores:

- ¿Somos o no somos agentes de cambio? (¿somos o no agentes de esperanza?) (F. Magrinya)

- ¿Se puede generar cambio sin pasar por la emoción? (A. Stahel)

- En la sostenibilidad todo suma (J. Cendra)


Autor: Guido Vega