De Luz Martínez Ten
Texto completo en "Conclusiones de las II Jornadas de Coeducación. Aprender a amar en la escuela"
(...) En estos momentos, en el que la crisis económica esta utilizándose como excusa, para imponer recortes en derechos fundamentales y la quiebra del estado de bienestar, es necesario recordar, las propuestas educativas que han tenido su lugar y su nombre en la historia, y que han funcionado como instrumentos de libertad y crecimiento para mujeres y hombres.
En el marco actual, más que nunca, es fundamental que la escuela enseñe a cooperar, en vez de competir, a reconocer el valor de la diversidad contra un único modelo de éxito, a defender los derechos y el bienestar de todas las personas, colaborando en la construcción del bien común.
Para ello, debemos deconstruir las identidades de género que nos vienen impuestas como mandatos naturales, de forma que atribuyen unos roles tendentes a la sumisión a las mujeres y a los hombres, unos roles tendentes al dominio y control.