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sábado, febrero 14, 2015

Buena Vida y decrecimiento: ¿punto de confluencia entre Norte y Sur global?

Extracto del trabajo que escribí para la asignatura de Ecología Política que la Universitat Politècnica de Catalunya eliminó del máster en Sostenibilidad por no permitir libertad de cátedra a quienes impartían la asignatura.

Para entender la Buena Vida desde el Norte Global tenemos que reprogramar nuestra lingüística para poder acercarnos a modelos sistémicos y complejos. Según Medina en su libro Suma Qamaña, por una convivialidad postindustrial, el Norte Global utiliza un lenguaje cartesiano determinista que simplifica los conceptos sistémicos de las culturas indígenas y dificultan el entendimiento entre Sur Global y Norte Global.

jueves, marzo 29, 2012

Quiero reducir la semana laboral remunerada

Llámame cobarde si quieres. Cobarde por no atreverme a explicar cual es la solución a nuestra sociedad del consumo, a nuestra sociedad enferma de dinero, a nuestra sociedad anestesiada por la falta de tiempo.

¿Reducir la jornada laboral? ¡Claro que sí! ¿Ganar menos? ¡Claro que sí! Debemos repartir el trabajo remunerado, debemos recuperar nuestro tiempo para dedicarlo a nuestro tiempo libre, a nuestra autosuficiencia.

Llevo días queriendo escribir sobre el tema. Pero, ¿cómo plantearlo sin que parezca que apoyo las medidas promulgadas por las élites políticas neoliberales? ¿Cómo plantearlo para ser leída y no ser malinterpretada?

Florent Marcellesi introduce en su Blog la idea de New Economics Foundation sobre reducir la semana laboral a 21 horas. La propuesta me parece interesante, aunque yo la planteo desde otro punto de vista.

martes, febrero 09, 2010

Avatar: the cup

Jake: I’ll wanna thank for killing those things.

Neytiri: Don’t thank, you don’t thank for this. This is sad, very sad only.

All this is your fault. They didn’t need to die. Your fault. You’re like a baby, making noise, babies don’t know what to do.

(...)
Neytiri: Cause you’ve got a strong heart, no fear. But stupid! Ignorant like a child!

Jake: Then if I’m like a child, then... a.... Maybe... you should teach me.

Neytiri: I cannot teach you

You cannot learn, I cannot teach to see what you cannot see.
(...)

Mo’At: Why did you come to us?

Jake: I came to learn

Mo’At: We already try to teach other sky people. It is hard to fill a cup wich is already full.

Jake: My cap is empty. Trust me. I’m not a scientist.

(...)

miércoles, noviembre 25, 2009

Biocracia o democracia sociocósmica

Todos los elementos de la naturaleza, en sus niveles propios, entran a formar parte de la sociabilidad humana. ¿Serían nuestras ciudades todavía humanas sin las plantas, los animales, los pájaros, los ríos y el aire puro?

Hoy sabemos por la nueva cosmología que todos los seres poseen no solamente masa y energía. Son portadores también de información, poseen historia, se vuelven complejos y crean órdenes que comportan un cierto nivel de subjetividad. Es la base científica que justifica la ampliación de la personalidad jurídica a todos los seres, especialmente a los vivos.

(...) Así como inventamos la ciudadanía, el gobierno de Jorge Viana en el Estado de Acre acuñó la expresión florestanía, es decir, la forma de convivencia en la cual los derechos de la floresta son afirmados y garantizados.

martes, septiembre 29, 2009

Suma Qamaña

La indianidad boliviana tiene una cosmovisión del mundo a la que llama Suma Qamaña. Está relacionada con el concepto muchik de la "Vida Dulce" que es una vivencia interactiva y cotidiana de tener a mano lo necesario y suficiente dentro de un modo de vida austero y diverso, lubricado por el cariño, que no excluye a nadie.

En este modelo de austeridad, equilibrio y suficiencia de lo bueno, bello y necesario, nadie está excluido, ni los dioses ni la naturaleza.

Esta concepción de la Vida Dulce es posible porque la cosmovisión andina no es antropocéntrica ni newtoniana; es ecológica y cuántica.


Civilización occidental y oriental

Según Javier Medina[1], la humanidad, como sociedad, está formada por dos civilizaciones contrapuestas que conforman un todo: la civilización occidental (cultura portuguesa, italiana, inglesa, holandesa...) y la oriental (china, tibetana, aymara, guaraní, schuar, nahua, hopi...)

Según Javier Medina, en su libro "Suma Qamaña. Por una convivialidad postindustrial", plantea el conflicto boliviano de la siguiente manera:

"El problema boliviano es que sus élites quieren que una civilización animista (cuyos valores son simbiosis, cooperación, equilibrio, crianza, conversación, equivalencia, agrocentrismo) funcione como una civilización monoteista (cuyos valores son la separación Dios/Hombre/Naturaleza, libertad, progreso, desarrollo, individuo, acumular, subjetividad, competir, dominar, razón instrumental, llevar su verdad hasta los confines del mundo y convertir a los infieles a su verdad" para que el mundo sea uno como tu eres Uno")

La Vida Dulce no es el mundo del saber, pues los amerindios no pretenden ni quieren transformar el mundo (como los revolucionarios) sino amarlo tal y como es (como los místicos)" (p. 108)

Ecología y Suma Qamaña
Pachamama[2] y Gaia[3] son seres vivos y auto-organizados. El cosmos debe tener un orden y un equilibrio.

Referencias
Javier Medina (2006). Suma Qamaña. Por una convivialidad postindustrial. Garza Azul Editores
James Lovelock (1985). Gaia, una nueva visión de la vida sobre la Tierra. Ediciones Orbis.

domingo, mayo 10, 2009

Día Mundial de la Madre Tierra o de la Pachamama

El presidente Morales solicitó a la ONU la elaboración de una Carta de los derechos de la Madre Tierra cuyos tópicos principales serían: el derecho a la vida de todos los seres vivos; el derecho a la regeneración de la biocapacidad del Planeta; el derecho a una vida pura, pues la Madre Tierra tiene el derecho a vivir libre de contaminación y de polución; el derecho a la armonía y al equilibrio con y entre todas las cosas. Y nosotros añadiríamos, el derecho de conexión con el Todo del cual somos parte.

Esta visión nos muestra cuán lejos estamos de la concepción capitalista, de la que hemos sido rehenes durante siglos, y según la cual la Tierra es vista como un mero instrumento de producción, sin propósito, un reservorio de recursos que podemos explotar a nuestro gusto. Nos faltó la percepción de que la Tierra es verdaderamente nuestra Madre. Y la Madre debe ser respetada, venerada y amada.

Fue lo que afirmó el presidente de la Asamblea, Miguel d’Escoto Brockmann, al cerrar la sesión: «Es justísimo que nosotros, hermanos y hermanas, cuidemos de la Madre Tierra pues ella, al fin y al cabo, es quien nos alimenta y sustenta». Por eso, apelaba a todos para que escuchásemos atentamente a los pueblos originarios. A pesar de todas las presiones en contra, ellos mantienen viva la conexión con la naturaleza y con la Madre Tierra y producen en consonancia con sus ritmos y con la capacidad de aguante posible de cada ecosistema, contraponiéndose a la rapiña de las agroindustrias que actúan sobre toda la Tierra.

Extracto de El siglo de los derechos de la Madre Tierra, Vamos a salvar el mundo (09/05/09)